Compartir

Federico Bal​ decidió volver a las redes sociales luego de haber anunciado, el pasado lunes 9 de marzo, que tiene cáncer intestinal.

Y lo hizo con un largo texto en el que explicó por qué decidió hacer pública su enfermedad, agradecer el apoyo recibido y continuar con su búsqueda de generar conciencia.

«Pasaron diez días, desde que me dieron la noticia de mi enfermedad y que se los conté a ustedes. Lo hice porque yo siempre me abrí y fui de frente con todo, y me parecía que tenía un buen mensaje para dar, de prevención y cuidado de nuestra salud», aseguró Fede en su publicación en Instagram, que acompañó con una foto suya sonriente y bajo el sol en el jardín de su nuevo hogar, ese que le regaló su mamá, Carmen Barbieri​, en la localidad de Maschwitz y que fue propiedad del «Flaco» Luis Alberto Spinetta​.

«Ustedes no se imaginan la cantidad de mensajes de apoyo, amor y agradecimiento que recibo diariamente del público, seguidores, colegas, y amigos. Me puse al tanto de muchas historias de gente joven que pasan por lo mismo que yo, y que no presentaron previamente síntomas algunos», continuó Fede, agradecido.

«Así que vuelvo a reafirmar que es sumamente importante hacerse estudios, de todo tipo! Y no por ser joven, y estar sano estás sin necesidad de hacértelos. Haceme caso», recomendó.

Luego, hizo mención a la preocupación por el avance del coronavirus: «En estos diez días pasó de todo. El mundo se convirtió en una peli de apocalipsis, al estilo de George Romero. Nuestro país resiste, y nuestro presidente nos pide sabiamente que nos quedemos en cuarentena, así que aquí estoy, como todos ustedes en mi casa y con cuidados extremos por mi condición de riesgo».

«Por primera vez empiezo a sentir que estamos haciendo las cosas bien como país, y estamos aprendiendo de los errores de los demás países donde el virus creció. Así que respetá esta cuarentena, no es chiste», siguió, esperanzador.

«Mientras tanto yo fui recibiendo todo tipo de consejos religiosos (soy ateo), terapias alternativas (creo en la medicina y en la ciencia) que me hicieron dudar, pensar y hasta replantearme mi forma de ver la vida. No cabe duda que no voy a dejar de hacer mi tratamiento de rayos y quimioterapia que comienzo el miércoles próximo, pero esta enfermedad me hizo por lo menos abrir esas puertas a lo desconocido que tan cerradas las tenía. Tal vez por mi educación, mi forma de vivir, mi personalidad. Pero hoy quiero contarles por todo lo que estoy atravesando ya que siento que puede abrir los ojos y ayudar a mucha gente», reveló.

Luego, explicó su necesidad de alejarse por un tiempo de las redes sociales: «Se que dije que me alejaría de las redes. Tuve que hacerlo, sentí la necesidad de sanar y desintoxicarme de este medio que tan hostil puede volverse contra la gente popular. Mientras yo estaba realizándome decenas de estudios para finalmente saber mi panorama de salud, un grupo de pibes desde las redes inventaron que yo tenía coronavirus, preocupando a mi».

«Familia y amigos. Se reían, y hasta algunos se seguían riendo luego de contar que padecía de cáncer. La verdad su estupidez y maldad me supera. Pero ahora vuelvo, porque siento que puede ayudar mucho lo que estoy transitando, y como lo estoy haciendo» sorprendió.

«Por empezar cambié rotundamente mi ALIMENTACIÓN. Logré entender que es tan importante lo que consumimos, lo que metemos en nuestro organismo, que sentí que viví 30 años haciendo las cosas mal. Dejé de comer carne roja, blanca, pescado. Dejé el azúcar en todas sus formas (gaseosa, chocolates, etc). Por supuesto el alcohol, y todo tipo de verduras y frutas que no sean orgánicas. Dejé de comer todo tipo de alimentos procesados y con agrotóxicos. Dejé la leche y los lácteos. Esto no quiere decir que hagan lo que yo hago. Consulten con sus doctores y nutricionistas. Pero si quieren entrar un poco más en tema, vean un documental que vi hace poco y es revelador: “What the health”. Si, esta en Netflix», recomendó.

«Fui a hacer REIKI y a MEDITAR para cuidar mis ‘energías’. Es un camino hermoso donde encontré mucha paz. Si no lo probaste es genial, ayuda de verdad», le dijo a sus seguidores en Instagram.

«También tuve una gran charla donde me enseñaron a visualizar el proceso de quimioterapia como algo sanador, como un ejército de pequeños soldados que entran a curar tu enfermedad. El sábado pasado fui a CONSTELAR, en grupo, manejado por una mujer preciosa con una energía increíble. Es una especie de terapia grupal donde todos se ponen al servicio de aclarar o visualizar cierto conflicto que te hace mal. Me fui con más preguntas que respuestas, es cierto, pero también me fui con una visión más clara y entendiendo porque mi salud me está jugando una mala pasada».