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Un teléfono extraviado puede mejorar la situación procesal de Kevin Spacey. El hombre que acusa al actor estadounidense por agresión sexual no encuentra el teléfono donde estaban las supuestas pruebas, muchas de las cuales son mensajes que borró y que, según los abogados de la estrella de Belleza americana, son justo los que demostrarían la inocencia del artista.

Spacey, ahora de 58 años, está acusado de agresión sexual contra una persona cuya identidad es mantenida en secreto, en un Club en Nantucket, Massachusetts, en julio de 2016, cuando la supuesta víctima tenía 18 años.

Mitchell Garabedian, que representa al hombre que acusa a Spacey, le dijo al juez que no han podido encontrar el teléfono móvil en el que estaban las pruebas del supuesto delito.

Ante la situación, el juez reiteró que el dispositivo móvil debe ser entregado pero extendió el plazo hasta el 8 de julio y si llegada esa fecha no halla el teléfono tendrá que comparecer para explicar por qué no es capaz de encontrarlo.

Los abogados de Spacey exigieron que se presentara el dispositivo como prueba, ya que quieren intentar recuperar mensajes de texto que, tal y como aseguran, demuestran la inocencia del actor.

Afirman que el hombre eliminó ciertos mensajes de su teléfono antes de enviar capturas de pantalla de las conversaciones a un oficial que investigó el caso en noviembre de 2016.

A principios de este mes, Spacey visitó un tribunal de Massachusetts donde se celebró una vista preliminar al juicio que lo enfrenta por una presunta agresión sexual en 2016. Ahí sus abogados denunciaron que las pruebas fueron manipuladas.