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El miércoles pasado por la noche, Vicky Xipolitakis denunció a su marido, Javier Naselli, por violencia de género por segunda vez en seis meses. La mediática se acercó hasta la Unidad de Violencia de Género, ubicada sobre la avenida Las Heras, junto a su bebé, Salvador Uriel (7 meses), fruto de su relación con el banquero, donde prestó declaración durante más de tres horas.

A cuatro días del traumático evento, Vicky habló por primera vez sobre la violencia en su matrimonio, en el living de Susana Giménez, donde llegó junto a su bebé. “Ibas a venir a hacer el sketch con Roberto Moldavsky, en realidad. Pero bueno, te han pasado un montón de cosas horribles”, comenzó explicando la diva el motivo de la presencia de la vedette. “Él es mi amor real. Me re cuesta hablar delante de él”, comenzó Vicky. “Ay, pero si no te entiende”, le contestó Susana. “Me parece rarísimo estar acá con vestido de fiesta y el corazón de luto”, añadió Xipolitakis.

Luego, contó detalles del difícil momento que atraviesa. “Empecé el divorcio, quiero que salga. Para mí se terminó. Estoy pasando por el peor momento de mi vida. Yo estoy viviendo una desilusión. Siempre busqué una familia, me quedé porque pensé que iba a mejorar”, dijo la vedette. “Esto empezó ya en el principio. Me dijo que iba a cambiar, es muy impulsivo, muy agresivo, siempre fui denigrada. Se pone muy intenso en las peleas. Muchas las dejé pasar, pero ya no puedo pensar más egoístamente porque tengo un hijo. Pasaron muchas cosas, fue violento con mi bebé y conmigo en ocasiones innecesarias. Estaba sometida”, continuó, con lágrimas.

“Pensé que lo podía cambiar, pero no puedo. Es así su forma de ser, no toma alcohol. Le molesta todo: yo, el bebé, absolutamente todo. Se pone nervioso. Estaba embarazada y me fui con Marley a Grecia, le pedí que me pasara el número del médico por las dudas y ya me empezó a insultar. Nunca fue mi compañero, siempre fue una agresión constante”, siguió con su relato Vicky.

“Después, me pedía disculpas y yo pensaba que iba a mejorar. Una vez, le pedí que me tuviera al bebé cinco minutos. Me dijo ‘no puedo, estoy apurado’ y tiró el bebé en la cuna. Ahí me tendría que haber ido. Primero, fue una agresión psicológica y después fue física. Nunca cuidó a nuestro bebé. Muchas veces dije ‘basta’. Lo llamé mil veces a Fernando Burlando. Esta vez, lo llamé y me fui directo para su casa”, detalló la vedette. “Sufrí golpes, me pegaba con la mano abierta. Fui una sometida pensando que podía recuperar la familia. Nunca quiso a mi hijo”, concluyó.

En diciembre de 2018, a tan solo cinco días de haber dado a luz, la vedette había llamado al 911 para pedir que que la policía se llevara a su marido en medio de una fuerte discusión. “Estoy con un bebé y tengo un demente”, se la escuchaba decir en la llamada, haciendo referencia a Javier, con quien luego se reconcilió.