No fumar más puede ser una labor dificultosa si no se tienen los elementos precisos para esto. Por este motivo, la psicología juega un papel primordial.

Cada vez son mucho más la gente que apelan a la psicoterapia para conseguir dejar el tabaco de una forma determinante. A través de este producto vamos a tratar de efectuar un compendio de ciertas tácticas y técnicas mucho más usadas por la parte de los expertos de la psicología para efectuar esta labor.

Acompañamiento psicológico para no fumar más: qué es y de qué forma marcha

Todo el que sea fumador frecuente, en especial si transporta varios años siéndolo, va a saber lo fuerte que es la relación de dependencia que se consigue con el tabaco, o mucho más bien con las substancias adictivas que tiene dentro, como es la nicotina. Esto no significa que sea irrealizable remover de raíz dicho hábito de consumo, pero sí que puede ser difícil.

Es ahí donde entra la ciencia del accionar humano, o sea, la psicología. Y sucede que merced a la guía de un óptimo psicoterapeuta, especialista en adicciones, este duro sendero puede hacerse mucho más llevadero. De ahí que, bastante gente con intereses en dejar este hábito se preguntan de qué manera es el acompañamiento psicológico para no fumar más.

Primeramente, hay que decir que la palabra adicción puede ser deslumbrante para muchos, que asociarán este término a substancias mucho más beligerantes. No obstante, en el sentido riguroso de la palabra, el tabaco es una sustancia cuyo efecto impulsa el sistema inquieto central del sujeto que la consume. La utilización continuado producirá una relación de dependencia, esto es, una adicción.

Por este motivo, no es extraño que sean poco a poco más los usuarios que se den cuenta de este suceso y por ende exploren vías finalmente esa relación con la nicotina. Varios de estos individuos lo procuran poder por sí solos. Ciertos lo alcanzan. Otros, por contra, precisan un acompañamiento plus. De ahí que, precisan comprender de qué manera es el acompañamiento psicológico para no fumar más.

La psicología como asistencia para no fumar más

Naturalmente, no existe una sola solución desde la psicología para poder esta labor. Como sucede en el momento en que charlamos de cualquier otra perturbación sicológica, la vía para abordarla desde un nivel terapéutico va a poder cambiar en función de varios componentes, empezando por las propias peculiaridades de la persona perjudicada.

Del mismo modo, cada terapeuta puede proceder de una escuela diferente y en consecuencia se va a haber formado para emplear unas técnicas ciertas, al tiempo que otro profesional va a preferir otras distintas. Del mismo modo, en el abanico de tácticas que utilice cada uno de ellos, va a deber adecuarse a la idiosincrasia del tolerante y a las peculiaridades de su caso.

Por ende, la cuestión de de qué manera es el acompañamiento psicológico para no fumar más en ocasiones es bastante extensa como para ser contestada de una forma taxativa. Por contra, se tienen la posibilidad de ofrecer distintas maneras de emprender la cuestión, efectuar composiciones de múltiples de ellas o aun reestructurar el plan de acción si se aprecia que la primera decisión no está resultando eficiente.

Sabiendo estas consideraciones anteriores, vamos a pasar a comprobar una recopilación de técnicas destinadas a esta cuestión, sin perder la visión de que no son los únicas, que múltiples de ellas tienen la posibilidad de ser complementarias y que en último término es el sicólogo profesional el que va a decidir, en grupo con el tolerante, la manera de emprender la cuestión que le llevó a solicitud.

Técnicas sicológicas utilizadas en terapia para dejar el tabaco

Ahora, expondremos ciertas tácticas y técnicas que usan ciertos terapeutas en el acompañamiento psicológico para no fumar más.

1. Anticipación y control de estímulos

Una labor tan frágil como es dejar el hábito del tabaco necesita una alguna dedicación. Varios terapeutas van a coincidir en que el control alentar y la anticipación serán claves para poder el éxito en tal propósito. Por este motivo, el tolerante ha de ser siendo consciente de este suceso y realizar todo lo que resulta posible por eludir el ingreso simple y directo al tabaco.

En otras expresiones, el hecho de sostenerse distanciado de la fuente de la adicción, dentro de lo posible, va a achicar (si bien sea relativamente) la contestación condicionada que tiene frente al tabaco y en consecuencia la ansiedad que le hace el no fumar. El control alentar se puede efectuar con pequeños actos, como no tener el tabaco en un espacio aparente, o de manera directa no poseerlo, si se desea dejarlo de una forma áspera.

No solo hablamos de sostener los cigarros lejos de nosotros, sino más bien asimismo sostenernos a nosotros lejos de las ocasiones que propiciaban el acto de fumar. De ahí que, al charlar de de qué manera es el acompañamiento psicológico para no fumar más, el terapeuta puede llevar a cabo hincapié a fin de que el tolerante evite ciertos niveles que estaban prácticamente unidos al acto de fumar.

¿Cuáles tienen la posibilidad de ser esas ocasiones? Es dependiente de cada individuo, como es lógico. Pero tienen la posibilidad de ser tan recurrentes como un reposo a media mañana o a media tarde, al lado de compañeros de trabajo que asimismo fuman, de forma que el tabaco sea el nexo popular. En ese supuesto, quizás sería favorable no comunicar ese rato de reposo si no se tiene la seguridad de que se será suficientemente fuerte para negar el cigarro de rigor.

2. Cambio de prácticas y substitución de ocupaciones

Al tiempo que se suprimen algunos hábitos, en un caso así el fumar, se tienen la posibilidad de comenzar novedosas acciones que posibiliten ese cambio de prácticas. Por supuesto, si hablamos de ocupaciones saludables, el beneficio va a ser máximo. Es la situacion del deporte, que es positivo en sí pero además de esto es un poderoso aliado para achicar los síntomas de ansiedad derivados de la abstinencia de la nicotina.

En consecuencia, no fumar más se muestra como el instante perfecto para empezar a entrenar un deporte, ir al gimnasio o intensificar estas acciones si ahora se venían haciendo anteriormente. Además de esto, las prácticas y el ámbito que acostumbran a ir aparejados al deporte, de carácter saludable, asimismo actúan psicológicamente como un dique en frente de la tentación de fumar, que por contra tiene connotaciones insanas.

En el momento en que charlamos de los cambios de prácticas en el contexto de de qué manera es el acompañamiento psicológico para no fumar más, asimismo englobamos las pequeñas acciones. Ni que decir debe nuestra rutina de coger un cigarro y encenderlo es la hay que intentar remover. En ocasiones, intentar reemplazarla por otras, como tomar un caramelo o una piruleta, puede sospechar una pequeña pero importante asistencia.

3. Control de pensamientos

Siguiendo con las tácticas que comentan de qué manera es el acompañamiento psicológico para no fumar más, no tenemos la posibilidad de olvidarnos del trabajo cognitivo, o lo que es exactamente lo mismo, la administración de los pensamientos. Si bien la adicción que el fumador sufre no desaparecerá sencillamente haciendo un razonamiento sobre lo dañino que es el tabaco, dicho trabajo mental sí que puede asistir en determinada medida.

Va a ser esencial que la persona tenga visibles todas y cada una de las cosas negativas que los cigarros le están aportando en su historia y todas y cada una de las cosas positivas que va a conseguir en el momento en que deje de fumar al fin y al cabo. Redactar este catálogo o repasarlo, puede ser bueno, en especial en el momento en que se muestre el deseo de fumar.

4. Reducción de la nicotina

Ahora hemos citado que varias personas eligen por no fumar más de un día para otro, pero no todas y cada una la gente tienen la capacidad de lograrlo por esta vía. De ahí que, otra de las técnicas que tienen la posibilidad de ser útiles y que argumentan a de qué forma es el acompañamiento psicológico para no fumar más es la de achicar la nicotina paulativamente.

Esto no supone siempre achicar el número de cigarros que se fuman cada día, de una forma escalonada, si bien asimismo es un procedimiento realmente útil. Otras vías para conseguir esa reducción de nicotina tienen la posibilidad de ser la de comprar packs de tabaco de otras fabricantes que integre una dosis menor de ese químico. De esa forma, más allá de que se sostenga el número de cigarrillos, el total de nicotina que va a llegar al organismo va a ser mucho más bajo.

Del mismo modo, se puede decantarse por los chicles o los parches de nicotina, muy usados asimismo como sustitutos de los cigarros, ya que rebajan el síndrome de abstinencia generado al no fumar.

5. Misiones accesibles

Como afirmábamos, no todas y cada una la gente tienen la fuerza de intención para dejar el hábito del tabaquismo de un día para otro. Por este motivo, hay que ser siendo consciente de las habilidades de cada uno de ellos y detallar misiones accesibles y en armonía con ellas. El terapeuta va a poder asistir en esta labor y diseñar un programa a medida del tolerante.

Referencias bibliográficas:

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