Todas y cada una de las acciones que efectuamos durante nuestras vidas, desde las mucho más esenciales hasta las mucho más banales y diarias, hay por el hecho de que los humanos somos seres sentimentales.

Las conmuevas son aquello que nos transporta a desplazarnos para hallar algunas misiones a largo o corto período, así sea para prosperar nuestra situación presente o para eludir daños y pérdidas materiales o sicológicas. Dicho de otro modo, alén de nuestra aptitud de meditar racionalmente, son las fuentes de motivación lo que nos pone en movimiento.

No obstante, esas motivaciones no en todos los casos son buenas para . En ocasiones llegan a transformarse en impulsos imparables que pertenecen a una perturbación sicológica perjudicial que ha de ser abordada desde la psicoterapia. Aquí vamos a hablar del régimen de una de estas modificaciones fundamentadas en la dependencia, la adicción al sexo.

¿Qué comprendemos por adicción al sexo?

Así como su nombre recomienda, la adicción al sexo es una perturbación sicológica donde la persona lleva a cabo dependencia respecto a las formas de proceder sexuales, hasta el punto de que su calidad de vida se ve estropeada. Este sentimiento de necesidad socia al sexo limita bastante la autonomía de quien la padece, realizando que quede por enfrente del resto de preferencias aun en ocasiones en las que atender esos impulsos resulta es amenazante.

Así, puede ser comprendido como una versión extrema de la hipersexualidad, y que se da sin otras causas enlazadas como modificaciones médicas y siquiátricas. Por poner un ejemplo, es imposible decir que el incremento de la líbido que sienten varias personas bajo los efectos de las drogas o quienes están en la etapa maniaca del trastorno bipolar tengan una adicción al sexo, por el hecho de que en estas situaciones estos síntomas ahora quedan explicados por la patología diagnosticada.

Es esencial tomar en consideración que la adicción al sexo no es un trastorno psicológico que se muestre referido como tal en los manuales diagnósticos usados en Psicología Clínica y Psiquiatría. Hablamos de un término usado en la práctica clínica pues resulta útil para detallar lo que les pasa a ciertos pacientes, ya que se semeja bastante a eso que se da en quienes desarrollan trastornos viciosos basados en drogas. Esto supone, por servirnos de un ejemplo, que este tipo de inconvenientes tienen la posibilidad de ser considerados como la expresión de trastornos diferentes. Por servirnos de un ejemplo, a Impulso Sexual Elevado, Masturbación Excesiva o Conducta Sexual Apremiante.

¿De qué manera se habla la adicción al sexo?

El régimen psicológico de la adicción al sexo puede adoptar muchas formas en dependencia de de qué forma se exprese en cada individuo, ya que se habla siempre y en todo momento de un trámite personalizado en el que se tienen presente las especificaciones del sujeto y del contexto en el que vive. No obstante, en forma de resumen, tenemos la posibilidad de decir que la psicoterapia aplicada a esta perturbación tiene las próximas especificaciones.

1. Búsqueda de elementos apremiantes

En ocasiones, la adicción al sexo es de todos modos una psicopatología de tipo compulsivo; o sea, que la conducta sexual es una forma de calmar con urgencia un malestar que desborda a la persona. En estas situaciones, se trabaja sobre la raíz del inconveniente, que es esa angustia y sentimiento de malestar en sí, habituando a la persona a encararla sin la necesidad de recurrir al comportamiento sexual.

2. Entrenamiento en la administración de las responsabilidades

Contribuir a la persona a “conectar” con las tareas de su día a día posibilita que la necesidad de satisfacerse sexualmente vaya extinguiéndose. Dicho de otra forma, ser con la capacidad de sostener la cabeza centrada en las misiones en un corto plazo asiste para ver alén del las prácticas sexuales, pues las dos fuentes de motivación compiten.

Para llevarlo a cabo viable hay que hacer un programa de entrenamiento en realización de tareas en cadenas de acciones capaces de motivar. Para esto tienen la posibilidad de ser usadas técnicas y tácticas como las autoinstrucciones y los desencadenantes de la acción.

3. Entrenamiento en la administración de la ansiedad y el agobio

Varios inconvenientes de la administración de los impulsos tienen relación con una falta de aptitud para detectar las conmuevas. De esta manera, se puede llegar a confundir la necesidad de dejar de sentir agobio por la necesidad de tener sexo. Para solucionar esto, se usan numerosos métodos como la utilización de diarios de conmuevas.

4. Reestructuración cognitiva

La reestructuración cognitiva es un desarrollo a través del que el terapeuta asiste para la persona a desprenderse de las opiniones perjudiciales que sostienen en desempeño (o que contribuyen a que prosiga estando) el inconveniente psicológico a tratar. Por servirnos de un ejemplo, opiniones que gastan nuestra autovaloración, o sobre la hostilidad de todo el mundo en el que se vive, etcétera.

5. Técnicas de exposición

Este grupo de métodos busca mostrar a la persona a ocasiones que despierten su deseo por efectuar la conducta sexual, al unísono que se le dan las herramientas para soportar el impulso hasta dejar que se desvanezca.

6. Terapia de pareja

Frecuentemente, asimismo es requisito efectuar sesiones en pareja para emprender los efectos que la adicción al sexo tiene en ese vínculo amoroso.

¿Deseas tener acompañamiento psicológico profesional en terapia?

Los trastornos sicológicos vinculados a la sexualidad llegan a ser una fuente de profundo malestar y deterioro de la calidad de vida, y es por esto que frente este tipo de inconvenientes, se busque asistencia psicoterapéutica lo antes posible.

Si notas que te puede estar afectando una excesiva dependencia del sexo o alguna perturbación afín, ponte en contacto con ; en Centro Psicológico Cepsim te vamos a poder atender en alguno de nuestras consultas repartidas por La capital de españa, y asimismo por medio de la modalidad de terapia en línea.

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