La fatiga pandémica se encuentra dentro de los fenómenos que detallan el encontronazo psicológico de la crisis del COVID-19. Y sucede que el modo perfecto en el que la pandemia nos perjudica psicológicamente no se restringe al temor a contagiarnos o a la experiencia de tener conocidos cercanos pasando por la patología: todo el contexto popular se transformó como contestación a la expansión del virus, y amoldarse a esta novedosa situación puede ser difícil.

Por esa razón lo sucedido a lo largo de la crisis del coronavirus ha desencadenado varios inconvenientes de ansiedad. En el artículo observaremos ciertas claves sobre qué realizar frente este fenómeno propiciado por la fatiga pandémica.

¿De qué manera aparece la fatiga pandémica?

La fatiga pandémica es un estado psicológico caracterizado por el malestar sensible unido a la experimentación de apatía o desmoralización frente a la presión que sentimos tras meses de padecer una pandemia, tratando amoldarnos a una situación donde no tenemos la posibilidad de vivir como siempre y en todo momento lo hacíamos.

En este fenómeno se unen elementos socios a un exceso de ansiedad, y por otra parte, la desorientación y desmotivación ocasionados por el encarecimiento de los estímulos y los incentivos a los que teníamos ingreso. O sea, que por una parte tanto el temor al contagio como las medidas de prevención para agarrar la pandemia nos hacen sentir agobio o de manera directa angustia y temor, y por el otro, nuestro día a día queda con limite a muchas menos acciones debido al contexto popular y económico de crisis. Si a esto le agregamos el aspecto tiempo, que supone tener que presenciar el contante postergamiento de la “vuelta a la normalidad”, el resultado es que la pandemia provoca que nos quememos emotivamente y empeore la salud psicológica de bastante gente.

No obstante, no hay una sola forma donde la fatiga pandémica da rincón a inconvenientes de ansiedad o a otros desajustes sentimentales. Exactamente por el hecho de que la crisis del coronavirus y otras afines tienen un encontronazo global en la sociedad, cada individuo vive esta experiencia de formas distintas: ciertas padecen mucho más por el temor a quedarse sin capital, otras por no poder tener la vida popular que desearían, otras por el temor a perder familiares, etcétera. En todo caso, es viable advertir fuentes de agobio y angustia que acostumbran a perjudicar a bastante gente:

  • Inestabilidad a nivel económico
  • Indecisión sobre las de qué forma y cuándo se aplicarán limitaciones
  • Hipocondría o temor a contagiarse
  • Frustración por no poder continuar haciendo una afición específica
  • Aislamiento popular gracias a las limitaciones de movimiento
  • Bombardeo incesante de malas novedades, o doomscrolling
  • Vivencias traumáticas socias con la desaparición o la patología

¿Qué llevar a cabo para administrar la ansiedad generada por este contexto?

Así como vimos, el contexto y también la pandemia global y las limitaciones socias a esta crea el caldo de cultivo idóneo para que aparezcan inconvenientes de ansiedad, así sea mediante trastornos de ansiedad como las fobias o la ansiedad extendida, o a través de un exceso de agobio y angustia pero sin llegar a constituir una psicopatología. No obstante, dados estos desajustes sentimentales es viable tomar medidas, tanto desde la prevención como desde el manejo de la ansiedad una vez está que se encuentra en nosotros.

Como es natural, la mejor forma de seguir en este aspecto radica en ayudar a psicoterapia; los psicólogos nos encontramos formados para atender cada caso individual y ofrecer las herramientas correctas que precisa la persona a la que atendemos, sabiendo sus peculiaridades, y haciendo un rastreo de sus progresos. No obstante, asimismo existen algunas tácticas que tienen la posibilidad de ser aplicadas por uno mismo y que en la mayoría de los casos asisten a conducir la ansiedad. Ahora observaremos múltiples de las mucho más esenciales.

1. Mantén un modo de vida sano

El confort físico está muy conectado con el confort sensible: si tu cuerpo está en buena forma, dispondrá de sobra elementos para sostener un acertado desempeño del sistema inquieto y del endocrino, con todo cuanto eso supone para tu salud psicológica. De ahí que, es esencial que más allá de que el COVID-19 haya supuesto el recorte de ciertas libertades, no renuncies a sostener un modo de vida físicamente activo, ni a comer de forma saludable.

2. Controla tu exposición a las malas novedades

Así como he adelantado, la ansiedad se ve alimentada por el hecho de exponerse a un bombardeo incesante de malas novedades, algo que se ha acentuado en estos momentos de COVID-19. De ahí que, es conveniente que hagas un esfuerzo deliberado por supervisar el tiempo que dedicas a andar en internet no solo leyendo contenidos escritos de esta clase, sino más bien recibiendo sucesos de este género.

Por poner un ejemplo, fíjate exactamente en qué medios son mucho más propensos a producir novedades fatalistas, y detente a meditar si puedes realizar algo para eludir que tengan esa predominación en ti (por servirnos de un ejemplo, anulando una suscripción).

3. Prueba con el Mindfulness

Bastante gente se favorecen del Mindfulness como práctica frecuente que asiste para sostener bajo control la ansiedad. Además de esto, hay múltiples géneros de ejercicios de Mindfulness, varios de los cuales son tan fáciles de efectuar que solo precisarás continuar las normas de un audio corto, de pocos minutos de duración. Puedes integrar este hábito a instantes clave del día en los que te convenga desconectar.

4. Coloca en marcha proyectos

Frente a la retirada de ciertos sistemas de incentivos socios a la vida popular frente a frente o al hecho de ir físicamente a sitios diversos, es esencial que crees otras fuentes de motivación y satisfacción. De ahí que, tiene planeado proyectos que sean significativos para ti, tanto si lo son solo a nivel personal tal y como si además de esto tienen implicaciones expertos. Estos proyectos te aportarán múltiples misiones y sub-objetivos que aportarán a tu vida vivencias de avance y de dirección hacia algo que es esencial para ti: redactar un libro, publicar una página, estudiar un nuevo idioma…

5. Composición tu día a día

Mantenerse mucho más tiempo del frecuente en el hogar provoca que varias personas descuiden la administración del tiempo, al tener la sensación de que las horas pasan y todo prosigue igual. De ahí que, es conveniente proseguir horarios y, más que nada, tener clarísimo cuándo hay que irse a reposar: la carencia de sueño es una bomba de ansiedad.

¿Deseas estudiar la teoría y la práctica de la administración de la ansiedad?

Si te resulta interesante desarrollar capacidades de administración de la ansiedad en contextos variadísimos del día a día, el Curso en línea de manejo de la ansiedad que imparto está hecho para ti. Este programa de capacitación está efectuado desde las indagaciones mucho más actualizadas sobre la ansiedad y su régimen, y de mis mucho más de 25 años de experiencia como sicólogo experto en Psicología Clínica.

Incluye material audiovisual, documentos de solicitud en formato PDF, y la oportunidad de preguntar inquietudes por medio de correo electrónico o chat durante un mes. Está concebido para toda clase de personas con intereses en progresar su aptitud de regulación sensible, sin precisar tener capacitación anterior en psicología.

En lo que se refiere a sus contenidos, vamos a abordar temas como las tácticas para impedir los inconvenientes de ansiedad y el exceso de agobio; la administración de la ansiedad desde lo cognitivo, lo fisiológico y lo motor; las técnicas de relajación fundamentadas en la respiración, y la asertividad aplicada a las relaciones para sostener a raya los nervios, entre otros muchos. Para comprender mucho más, ponte en contacto conmigo.

Referencias bibliográficas:

  • Authority, University of Wisconsin Hospitals and Clinics. Managing COVID Fatigue is Vital to Our Health and Wellbeing During the Pandemic. UW Health.
  • Dickson, K.; Ciesla, J.A.; Reilly, L.C. (2011). Rumination, worry, cognitive avoidance, and behavioral avoidance: Examination of temporal effects. Behavior Therapy. 43(3): partido popular. 937 – 959.
  • Didonna, F. (2011). Manual clínico de Mindfulness. Bilbao: Desclée de Brouwer, S.A.
  • Rynn, M.A.; Brawman-Mintzer, O. (2004). Generalized anxiety disorder: acute and chronic treatment. CNS Spectrums, 9(10): partido popular. 716 – 723.
  • Starcevic, V., Berle, D. (2013). Cyberchondria: towards a better understanding of excessive health-related Internet use. Expert Review of Neurotherapeutics. Taylor & Francis.

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