La obesidad alcanzó escenarios epidémicos a escala global en las últimas décadas. Así como señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), los trastornos de peso se han prácticamente tresdoblado desde 1975 hasta esta época. Esto se traduce en que, precisamente, 1900 millones de mayores (o mucho más) tienen sobrepeso en el mundo entero ahora mismo, o sea, el 39% de la población total.

La obesidad no solo es una característica estética que acostumbra ser poco “normativa”, sino asimismo se traduce en un mayor peligro de padecer cardiopatías isquémicas, un envejecimiento celular acelerado, incremento de posibilidades de aparición de cánceres en el colon y recto, mayor posibilidades de depresión (hasta un 55% mucho más) y muchas otras nosologías tanto físicas como sentimentales.

Por todas y cada una estas causas y considerablemente más, es muy normal que la multitud desee adelgazar. De cualquier manera, distintas fuentes estiman que solo 2 de cada 10 personas que empiezan una dieta llegan a bajar de peso de manera importante: esta clase de procesos necesitan de conocimiento, educación, supervisión, salud psicológica y habitualmente poder de compra, algo que no todos tienen. Para lograr sobreponerse a una obesidad, es requisito un régimen psicológico riguroso, conque no todo es tan simple como “come menos” o “haz mucho más ejercicio”.

Basado en esta propuesta, cada vez brotan mucho más métodos alternos que tratan de batallar el sobrepeso y la obesidad sin la necesidad de pasar por quirófano. El día de hoy llevamos a examen a entre los mucho más emergentes y en compromiso: ¿marcha la hipnosis para bajar de peso?

¿Qué es la hipnosis?

El término hipnosis se emplea para determinar un estado perturbado de conciencia y el desarrollo por el que este acontecimiento es logrado en el tolerante. A lo largo del trance hipnótico, algunos procesos psicoafectivos, fisiológicos, cognitivos y comportamentales tienen la posibilidad de ser abordados y editados. Además de esto, podemos destacar que el estado hipnótico puede ser propiciado por un profesional (terapeuta) o por nuestro sujeto (autohipnosis).

La experimentación subjetiva de la hipnosis se identifica por 2 frentes distintas: vericidad (la experiencia es verdadera) y también involuntariedad (“pasa por sí misma”). Una vez el tolerante entra en estado hipnótico, se emplea un contenido sugestivo verbal y no verbal que se ajusta a las esperanzas internas y tiene efectos poderosos sobre la forma de pensar y procesos somáticos en el sujeto.

En oposición a lo que se acostumbra meditar, la hipnosis no es ni déspota, ni pasiva, ni hablamos de que el terapeuta controle o manipule al tolerante. Esta se interpreta únicamente como un recurso y herramienta usada a fin de que el sujeto logre supervisar sus conmuevas, saber mucho más sobre sí mismo y conseguir sus misiones, no a fin de que un ente de afuera consigua algo de . Hoy, la hipnosis desde un criterio clínico está lejísimos de lo que se nos enseña en las películas.

¿Sirve la hipnosis para bajar de peso?

En el lote médico y de investigación, las conjeturas se quedan en la puerta. Podríamos extender las líneas del espacio diciendo que “es posible que te ande y a otra persona no”, pero estaríamos faltando a la realidad, ya que requerimos hechos fehacientes que respalden cada planteo, más que nada tratándose de la salud individual.

Lo bueno de todo el mundo de la investigación y la estadística es que, afortunadamente, los números no engañan. Dado que haya una correlación entre 2 acontecimientos (medido con factores objetivos como el P-valor) no en todos los casos señala una situación, pero por supuesto nos apunta en la dirección adecuada, salvo que el ensayo sea un genuino desastre.

Por esto, vamos a exponerte el resumen de 3 publicaciones científicas distintas que tratan de contestar a esta cuestión. Que la ciencia hable por sí misma.

1. Relacionado la predominación de la hipnosis en la masa corporal

En este estudio llamado “Controlled trial of hypnotherapy for weight loss in patients with obstructive sleep apnoea”, anunciado en el International Journal of Obesity en el año 1998, hablamos de valorar los efectos de 2 géneros de hipnosis en comparación con un rastreo dietético en 60 pacientes con apnea obstructiva del sueño.

Se monitorizó en los conjuntos muestrales el perder peso a los 1, 3, 6, 9, 12, 15 y 18 meses del régimen, con independencia de si los pacientes eran tratados con hipnoterapia o con rastreo/consejos dietéticos. Se observó que, a los 3 meses, todos y cada uno de los conjuntos muestrales habían perdido el 2-3% de su masa corporal, rastro de que algo se encontraba andando.

A los 18 meses del régimen, solo el conjunto de la hipnoterapia mostró una pérdida media de peso importante respecto al resto de pacientes, si bien esta era pequeñísima, 3.8 kilos. Examinando todo el intervalo temporal, se observó que el conjunto con hipnoterapia y rastreo dietético alcanzó una pérdida de peso mayor que los otros segmentos sobrantes, conque se parte una lanza en pos de esta técnica, ¿verdad?

No completamente. El inconveniente de esta investigación (famoso por los propios autores) es que los resultados positivos de la hipnoterapia, si bien significativos numéricamente, eran insignificantes a nivel clínico. Además de esto, un número muestral de 60 contribuye muy poca información, ya que se necesitan estudios con considerablemente más capacidad estadística para lograr entablar una causalidad férrea.

2. Examinando marcadores fisiológicos

Este estudio llamado “Effects of Hypnotherapy on Weight Loss and thus on Serum Leptin, Adiponectin, and Irisin Levels in Obese Patients” es considerablemente más de hoy, ya que fue anunciado en el año 2020 en el Journal of alternative and complementary medicine. Esta vez, se trató de investigar el efecto de la hipnosis para bajar de peso en pacientes obesos a través de marcadores fisiológicos, como la leptina, adiponectina y también irisina, hormonas y compuestos enormemente relacionados con el tejido adiposo.

Siguiendo los factores de 30 pacientes obesos, se observó que el Índice de Masa Corporal (IMC) y los escenarios de leptina sérica redujeron de manera importante tras el régimen. Los escenarios de irisina y adiponectina aumentaron tras el abordaje, algo de aguardar, puesto que la concentración de esta última hormona es inversamente proporcional al IMC, siendo secretada en el tejido adiposo. Nuevamente, este estudio rompe una lanza en pos de la hipnosis.

3. Una visión global de múltiples estudios sobre la hipnoterapia

En otro paper llamado “Hypnotherapy for overweight and obese patients: A narrative review”, anunciado en el mes de enero de 2021 en el Journal of integrative Medicine, es indudablemente el mucho más atrayente de los tres. En un caso así no se examina un conjunto muestral, sino se recogen los desenlaces de 119 estudios distintas, de los que solo 7 cumplen los criterios de inclusión precisos. En el final, se consiguieron los datos de 539 pacientes entre los 17 y 67 años de edad, un conjunto muestral mucho mayor y confiable que los presentados hasta la actualidad.

Los estudios analizados concluyeron que la hipnosis fomentaba el perder peso, no solo a lo largo del régimen, sino más bien en los periodos siguientes. De cualquier manera, estamos con exactamente el mismo inconveniente que antes: muchas de estas indagaciones tienen errores metodológicos y el número de publicaciones libres es muy con limite. Por esto, los propios autores admiten que es precisa la realización de sobra estudios adecuadamente fundamentados para lograr utilizar seguramente los métodos de hipnosis para bajar de peso.

Una reflexión final

Los números no engañan, mientras que estén bien planteados y la metodología sea confiable. Una investigación con un conjunto muestral de 60 pacientes afirma poco o nada, mucho más aún si la media de peso perdido en los sometidos a hipnoterapia es únicamente 3,8 kilogramos mucho más alta que en el resto de individuos. Es obvio que los autores tienen la posibilidad de intentar teñir de hallazgo estos datos, pero afortunadamente, toda revisión posterior que se precie tratará a estas declaraciones con un prominente nivel de escepticismo, como pudimos ver.

Así como señala la Clínica Mayo, un organismo médico del gobierno, varios de los desenlaces de estos estudios fueron sometidos a escrutinio y no pasaron la prueba de confiabilidad, lo que hizo realmente difícil vincular la hipnosis a el perder peso de manera eficiente y también irrefutable. La obesidad se combate con atención terapéutica, ejercicio y acompañamiento sensible y, si todo lo mencionado falla, tiende a ser precisa una cirugía de reducción estomacal.

Entonces, ¿marcha la hipnosis para bajar de peso? Lamentablemente, no tenemos la posibilidad de ofrecerte una contestación determinante, ya que en este punto contamos exactamente los mismos datos que . Hay fuentes que te afirmarán que sí y otras que no, conque lo destacado que puedes llevar a cabo es ponerte a cargo de un nutricionista y/o psiquiatra, a fin de que juntos podáis emprender de manera multidisciplinar tu inconveniente, de la forma que los expertos tengan en cuenta mucho más correcta.

Referencias bibliográficas:

  • Erşan, S., & Erşan, Y también. Y también. (2020). Effects of Hypnotherapy on Weight Loss and thus on Serum Leptin, Adiponectin, and Irisin Levels in Obese Patients. The Journal of Alternative and Complementary Medicine, 26(11): 1047 – 1054.
  • Häuser, W., Hagl, M., Schmierer, A., & Hansen, Y también. (2016). The efficacy, safety and applications of medical hypnosis: a systematic review of misión-analyses. Deutsches Ärzteblatt International, 113(17): 289.
  • Is weight-loss hypnosis effective? Mayo Clinic. Recogido a 17 de marzo en https://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/weight-loss/expert-answers/weight-loss-hypnosis/faq-20058291
  • Roslim, N. A., Ahmad, A., Mansor, M., Aung, M. M. T., Hamzah, F., Hassan, H., & Lua, P. L. (2020). Hypnotherapy for overweight and obese patients: a narrative review. Journal of Integrative Medicine.
  • Stradling, J., Roberts, D., Wilson, A., & Lovelock, F. (1998). Controlled trial of hypnotherapy for weight loss in patients with obstructive sleep apnoea. International journal of obesity, 22(3): 278 – 281.

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