En el momento en que charlamos sobre el desarrollo de desarrollo que nos transporta de la niñez a la adultez, frecuentemente se tiende a pasar por prominente que este no es un desarrollo puramente biológico, con limite a la maduración de órganos y tejidos celulares del cuerpo.

Y sucede que el desarrollo de maduración biológica es tan esencial como la que se plasma en cambios físicos. En este sentido, cabe rememorar que la cabeza humana medra y se amplía no a través de el procesamiento de nutrientes y vitaminas en todo el tiempo, sino más bien a través de la socialización, un fenómeno bastante menos individual y que no se restringe a lo que sucede en el organismo, sino lo vincula a su ambiente.

Y en este aspecto, la comunicación es clave, en tanto que adjuntado con la experimentación y la exploración de todo el mundo, es el primordial vehículo de estudio. Por este motivo es esencial detallar una aceptable activa de comunicación con nuestros hijos a lo largo de su niñez y adolescencia: es algo que les deja madurar sensible y socialmente.

¿Cuáles son los resultados positivos de sostener una aceptable comunicación con tu hijo joven?

Sabiendo que varios de los inconvenientes sentimentales y relacionales vividos en familia en el fondo tienen relación con un estilo comunicativo inapropiado, proteger este último elemento es con la capacidad de prestar una cantidad prácticamente sin límites de provecho. No obstante, si nos centramos en el campo de la crianza de hijos y también hijas en edad joven, podemos destacar las próximas virtudes.

1. Le deja estudiar mediante nosotros

Por más que los centros institucionales sean populares por dedicar la mayoría de sus sacrificios a dejar que los estudiantes que asisten a ellos aprendan sobre distintas temas esenciales, la verdad es que los jóvenes que los llenan aprenden regularmente, frecuentemente sin saber ello, aun alén de las horas laborables.

Es natural que de esta manera sea: nuestra clase se identifica por su predisposición a estudiar en prácticamente cualquier contexto. En contraste a varios animales invertebrados, que tienen la capacidad de reiterar constantemente exactamente el mismo fallo hasta fallecer de agotamiento tras unas horas, se nos ofrece realmente bien tomar consciencia de lo que pasa a lo que nos rodea y también procurar amoldarnos a ello.

No obstante, esto asimismo tiene un lado negativo: somos capaces de estudiar y también interiorizar patrones de accionar o de pensamiento que resultan contraproducentes a medio y largo período, y como no nos dañan rápidamente, los repetimos constantemente sin percatarnos de que nos encontramos participando en el inconveniente que nos perjudica. Afortunadamente, conforme ganamos experiencia vamos aprendiendo mucho más sobre nuestros fallos.

Pero… ¿qué sucede con los jovenes, quienes tienen una enorme predisposición a estudiar pero no tienen mucha experiencia? En un caso así, la comunicación es clave. Si somos capaces de trasmitir bien el saber que hemos ido consiguiendo por medio de nuestros años de vida, les tenemos la posibilidad de ahorrar varios incidentes insignificantes.

2. Le asiste para desarrollar el coche-conocimiento y conseguir una autovaloración balanceada

Contrastar ideas con nosotros les puede contribuir a poner en duda opiniones sobre ellos mismos, cosas que creían en relación al término del “Yo” que les se encontraba limitando y les llevaba a infravalorarse, por poner un ejemplo. Tener el criterio de un individuo adulta les deja ver las cosas con una óptica muy distinta a la que es caracteristica de los jovenes, quienes comunmente se adscriben a un grupo de valores y de opiniones distintas a los del resto, tanto por una cuestión de madurez como por una cuestión de diferencias entre generaciones.

3. Le deja comprender su sitio en la familia

No estar comunicado bien con un hijo o hija en edad joven puede sospechar que experimente la vida familiar como un fenómeno alientante, un espacio que no le forma parte y en el que siente la necesidad de actuar de forma fingida (o, de aislarse y también interaccionar lo menos viable con el resto de pobladores de la vivienda, para no tener que forzar su accionar). En cambio, si la comunicación fluye bien, va a ser con la capacidad de entender su papel en la vivienda, y sentir que es un integrante respetado de esta.

4. Asiste para que las reglas la vivienda sean cumplidas

Otra de las implicaciones de sostener una aceptable comunicación con un joven debe ver con su predisposición a cumplir las reglas del hogar. Y sucede que visto que las respete o no es dependiente más que nada de si las comprende, para lo que tiende a ser preciso la implicación de los mayores de la vivienda.

5. Estimula la resolución de enfrentamientos

Evidentemente, no se debe olvidar que la resolución de enfrentamientos entre los progenitores y mamás y los hijos jovenes es considerablemente más fácil si ahora desde antes hay una buena comunicación a lo largo del día a día. De no ser de esta forma, las negociaciones y reconciliaciones que tienden a ser primordiales para zanjar estos temas se encuentran con una mayor resistencia inicial.

Por otra parte, la carencia de instantes en común para charlar asimismo posibilita que los jovenes no tengan presente los intereses del resto de integrantes de la familia, tal es así que entablar un fluído comunicativo preciso es además de esto un aspecto de prevención de enfrentamientos.

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Referencias bibliográficas:

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