Con frecuencia, desgraciadamente, observamos por las novedades que se ha cometido un homicidio o un asesinato. Ya que las dos expresiones son presentadas juntas muy frecuentemente, es común que creamos que significan lo mismo y pensemos que se tienen la posibilidad de utilizar de manera indistinta.

Las dos expresiones tienen bastante que ver, pero lo que provoca que algo sea considerado un homicidio o un asesinato cambian bastante, aparte de que asimismo supone unas secuelas legales distintas.

Ahora veremos las diferencias entre homicidio y asesinato, enseñando un tanto de qué forma son castigados estos 2 delitos en el Código Penal español.

¿Cuáles son las diferencias entre homicidio y asesinato?

Muy frecuentemente oímos las expresiones homicidio y asesinato, pensando muy frecuentemente que son sinónimas, ya que se relacionan con un mismo acto que es el de haber quitado la vida a otra persona.

Verdaderamente, sí que tenemos la posibilidad de decir que las dos están similares y, en verdad, todos y cada uno de los homicidos son asesinatos, pero no todos y cada uno de los asesinatos son homicidos. La diferencia entre las dos expresiones está en las situaciones y la premeditación que pudiese haber en el momento de cometer el acto.

¿Qué es un homicidio?

Legalmente, un acto se considera únicamente un homicidio en el caso de que no haya premeditación. Es posible que haya habido o no intencionalidad, pero esta ha aparecido en el instante de cometerse el acto, esto es, no se había premeditado matar a la otra persona de antemano sino, gracias a una disputa, un incidente o sencillamente por un fallo de seguridad un individuo ha matado a otra.

En el Código Penal español, el asesinato hace aparición regulado en el producto 138, siendo de el primero de los delitos tipificados.

En el caso de que el asesinato se haya hecho con intencionalidad charlamos de un homicidio doloso, como puede ser una riña doméstica en el que el homicida apuñala a su pareja o un atraco armado en el que el ladrón ha herido mortalmente a su víctima. En cambio, si la desaparición de alguien se ha cometido a consecuencia de una imprudencia, incidente humano o fallo, charlamos de homicidio involuntario o culposo y serían ejemplos de esta situación la desaparición de un tolerante por desidia médica, un incidente ferroviario pues el conductor se despistó o un atropello.

¿Qué es un asesinato?

El homicidio se considera una manera mucho más grave de perpetrar un homicidio dadas las situaciones en las que se realiza.

En la situacion español, el homicidio está regulado en el producto 139 del Código Penal, contemplándose tres teóricos que justifican la agravación de la pena y la distinción.

1. Alevosía

Se estima que existe alevosía en el momento en que se comete el delito usado una manera o medio designado a eludir que la víctima logre defenderse. Se piensan como alevosas las expresiones de nocturnidad, o sea, cometer el delito durante la noche aprovechándose de que la víctima está dormida (personas yacentes), o descampado, consistente en llevarse a la víctima a un espacio donde no logre soliciar auxilio y que el agresor logre favorecerse de esto.

Asimismo se expone en la alevosía la iniciativa de personas indefensas, como por poner un ejemplo pequeños recién nacidos, jubilados desvalidos, personas con discapacidad…

En el momento en que se aniquila a esta clase de personas el asesinato acostumbra clasificarse como asesinato habitualmente, ya que se comprende que el creador se aprovechó de la indefensión de su víctima. Cabe decir, del mismo modo, que hay quienes considerarían que sería un caso de homicidio doloso, valorándose la oportunidad de que haya habido o no premeditación.

2. Ensañamiento

El ensañamiento se da en el momento en que se aumentó deliberada y también inhumanamente el padecimiento de la víctima, provocándole un padecimiento que no es requisito para ocasionar su fallecimiento.

Se podría estimar ensañamiento cometer el apuñalamiento de manera reiterada, siendo la última puñalada la que mala a la víctima. En cambio, no se consideraría ensañamiento en el caso de que la primera puñalada haya sido la que ha provocado la defunción ya que el resto de puñaladas que se tengan la posibilidad de haber hecho, como la víctima ahora está fallecida, no padece.

3. Concurrencia de precio, recompensa o promesa

Mencionamos que hubo concurrencia de precio, recompensa o promesa en el momento en que la persona que ha cometido el delito lo hizo con la intención de conseguir algo a cambio, soliendo ser el móvil inteligente económico el más frecuente.

Estos tres teóricos son los que dejan acotar con claridad lo que es un fácil homicidio, con independencia de si es voluntario o involuntario, de un asesinato.

Diferencias entre homicidio y asesinato

4. Calificación de las penas

Así, podemos consultar basado en todo cuanto vimos hasta aquí que la primordial diferencia entre un homicidio y un asesinato es que haya habido premeditación y se cumpla por lo menos uno de los presuntos propios de un asesinato.

Las diferencias entre homicidio y asesinato se reflejan asimismo en la calificación de las penas que se tienen la posibilidad de recibir por haber cometido uno de estos 2 delitos. Sabiendo que el asesinato “a secas” es de naturaleza menos grave que la del asesinato, resulta tener sentido ver que las penas para este primer delito son mucho más suaves y leves, habiendo diferencias asimismo según el género de homicidio.

En el contexto español, el asesinato sin premeditación transporta consigo penas cuyo máximo son 4 años caso de que el delito se haya cometido de manera imprudente a 15 años caso de que haya habido intencionalidad. Las penas con las que se castiga al creador del delito cambian bastante, ya que haber quitado la vida a otra persona es un acto grave en el que tienen la posibilidad de haberse visto implicados varios causantes, yendo de los 1 a los 4 años en la situacion de homicidio culposo y de 10 hasta 15 años en la situacion del doloso.

Los homicidos, en cambio, reciben penas mayores basándose en dado que son premeditados, y por consiguiente siempre y en todo momento hay una intencionalidad, adjuntado con el hecho de estimar aprovecharse de las desventajas que pudiese tener la víctima (nocturnidad, descampado…). Las penas con las que se castigan los homicidos van de los 15 hasta los 20 años de prisión, pudiéndose subir hasta 25 años caso de que se den 2 o mucho más teóricos de los que antes hemos citado.

Referencias bibliográficas:

  • Pantaleón Díaz, Marta & Nieto, Diego. (2014). El homicidio para hacer más simple la comisión de otro delito o para eludir que se descubra: la iniciativa de 2 novedosas formas de asesinato en el Código Penal español.. Gaceta Jurídica de la Facultad Autónoma de La capital española. 29.
  • Código Penal. Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal.. Producto 138 de 1995. 24 de noviembre de 1995 (España).
  • Código Penal. Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal.. Producto 139 de 1995. 24 de noviembre de 1995 (España).

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