Las expresiones tóxico y venenoso son de manera frecuente utilizadas indiferentemente en el lenguaje habitual. Varios consideramos que son sinónimas, soliendo emplearse para referirse a que un animal, planta u hongo tiene un complejo químico que es amenazante.

Más allá de que esta definición es la mucho más próxima a la habitual, la verdad es que hilando un tanto mucho más fino logramos hallar diferencias entre tóxico y venenoso, siendo fundamental para el planeta de la biología.

Ahora veremos cuáles son las diferencias entre estas 2 expresiones, relacionándolo singularmente con el planeta animal.

Diferencias entre tóxico y venenoso: aprendiendo a distinguir entre los dos conceptos

En la naturaleza, hay inmensidad de animales que sintetizan sus compuestos químicos como procedimiento de defensa en frente de los asaltos de predadores o, asimismo, como estrategia para depredar a otros animales.

La síntesis y empleo de estas substancias es un plan muy eficaz pero asimismo cara: nada en el planeta animal es gratis y generar toxinas lo es menos, en especial si tomamos en cuenta que los alimentos que los dotan de substancias y energía para generarlas no en todos los casos se consiguen.

Varios biólogos evolucionistas piensan que la aptitud de determinadas especies para generar toxinas es algo atribuible a la aleatoriedad del genoma. Por asombroso que logre parecer, se estima que durante la narración de la evolución sucedió que un sujeto de una clase, por mero azar, sufrió algún género de mutación en su código genético que hizo que en lugar de sintetizar una proteína de manera habitual lo lleve a cabo con una perturbación.

Puede ocurrir que tras la mutación, la novedosa substancia sea tóxica para otros animales, lo que provoca que el sujeto que la muestra esté protegido o tenga alguna virtud en su clase y de su ambiente. Si antes era una presa simple, en este momento es una presa indigesta para su depredador y, si lo que pasaba era que antes debía apresar para alimentarse, en este momento tiene un elemento que le deja terminar con sus víctimas mucho más de forma rápida.

Sintetizar un tóxico es un aspecto provechoso que provoca que los humanos que tienen la mutación sean mucho más propensos a subsistir y reproducirse. Esto va a hacer que paulativamente la aptitud de generar el tóxico se transforme en una aptitud extendida en esa clase merced a la selección natural, fijándose el aspecto en la clase si bien esto no significa que la clase sea tóxica y/o venenosa. Estas 2 expresiones aplicadas a los seres vivos tienen sus diferencias, las que veremos mucho más adelante.

¿Exactamente en qué se distinguen un tóxico de un veneno?

Para comprender las diferencias entre aquello que es tóxico y aquello que es venenoso, es requisito realizar un corto comentario sobre lo que significan estas 2 expresiones en términos en general. En castellano, empleamos los términos “tóxico” y “venenoso” tal y como si fuesen sinónimas y, en general, en el momento en que los utilizamos para detallar al organismo deseamos señalar que ese animal, planta, hongo u otro tiene un ingrediente químico que puede ser dañino para otros seres vivos.

En cambio, otras lenguas sí hacen distinción entre los dos conceptos, siendo la situacion de la lengua inglesa. En ese idioma hay las expresiones “venomous” (“tóxico”) y “poisonous” (“venenoso”), las que son utilizadas de manera diferente en función de las peculiaridades del animal en el momento de utilizar sus toxinas. Estas diferencias las veremos mucho más intensamente ahora.

1. La toxina es la unidad, el veneno la combinación

La toxina sería la unidad, al paso que el veneno la combinación de múltiples de ellas. Una toxina es aquella substancia amenazante que genera un organismo, el que puede ocasionar daño sobre otro ser vivo.

Aquí tenemos la posibilidad de entender la primera diferencia entre una toxina y un veneno: el veneno está conformado por una o múltiples toxinas, al paso que la toxina en sí es sencillamente una unidad servible que puede ofrecer sitio a diversos tipos de venenos.

Comunmente, las toxinas son péptidos conformados por múltiples aminoácidos que se unen a través de links peptídicos y dan sitio a una proteína. En el momento en que una toxina está formada por una cadena extendida de aminoácidos complejos, mencionamos que nos encontramos frente a una proteína tóxica.

Un caso de muestra de proteína tóxica sería la ricina, producida por la clase Ricinus communis que tiene dentro 2 cadenas con mucho más de 260 aminoácidos cada una. O sea, se trataría de un veneno conformado por solo una toxina.

Otro caso distinto sería el veneno del escorpión Androctonus bicolor, líquido el que muestra hasta 103 péptidos tóxicos únicos. Esto significa que el veneno de este arácnido está conformado por mucho más de 100 toxinas.

2. El veneno agrede, la toxina es pasiva

Los animales venenosos inyectan veneno, al tiempo que los tóxicos sencillamente poseen toxinas pero no tienen por qué razón emplearlos de manera facultativa. Tenemos la posibilidad de decir que el veneno es utilizado como arma, “agrede”, al paso que la toxina sencillamente está en el organismo del animal, de una manera aproximadamente pasiva.

A fin de que un animal se considere venenoso, debería enseñar algún elemento en su anatomía que le deje inyectar compuestos tóxicos al torrente sanguíneo de su víctima, así sea mandíbulas, colmillos, espolones o aguijones…

3. Los animales tóxicos no inyectan toxinas

Relacionado con el punto previo, tenemos la posibilidad de decir que esos animales descritos como tóxicos no muestran integrantes que le sirvan para inyectar una substancia venenosa. Varios anfibios generan toxinas, pero que no tienen nada con lo que agredir o llevar a cabo un empleo voluntario de exactamente las mismas con lo que no se tienen la posibilidad de estimar venenosos.

Un caso de muestra de anfibio singularmente tóxico es la situacion de las ranas dendrobates (Dendrobatidae), las que no tienen ni aguijones ni colmillos ni ningún sistema para inocular sus poderosos toxinas. En cambio, segregan sus compuestos tóxicos por la piel de manera natural, ocasionando malestar y síntomas graves a aquel que se atreva a pegarles un lametazo.

4. Los animales tóxicos informan, los venenosos pasan inadvertidos

Los animales tóxicos informan a todo el que potencial depredador de que lo que se marchan a localizar no les gustará, al tiempo que los animales venenosos acostumbran a llevar a cabo justo lo opuesto, escondiéndose y pasando inadvertido.

O sea gracias a que varios animales tóxicos son raras veces predadores, siendo mucho más bien animales que no tienen una enorme fuerza, tamaño o extremidades protectoras. Como frente a la mordedura de un depredador poco podrían llevar a cabo, su organismo se ha amoldado para informarles de que ni se atrevan pues, de llevarlo a cabo, corren el peligro de intoxicarse.

La mejor forma de comunicar es a través de las señales visuales, siendo la mucho más atractiva la utilización de colores chillones como los azules, amarillos, verdes y blancos fosforitos sobre un fondo negro, como es la situacion de muchas ranas dendrobates. Esto asimismo se aprecia en varias plantas y hongos, y este fenómeno recibe el nombre de aposematismo.

En cambio, los animales venenosos tienden a ser predadores que utilizan sus toxinas para debilitar a su víctima mientras que la cazan, realizando que el desarrollo de depredación sea veloz y menos caro energéticamente. Por este motivo, no les sale a cuenta llamar la atención de su víctima y muchas especies venenosas tienen colores que les dejan camuflarse con el ambiente.

Serpiente venenosa

Un caso de muestra de esto son las víboras venenosas. Da lo mismo si nos encontramos en el desierto, en el campo, en la selva o en la sabana. Sea como sea el ambiente, vamos a encontrar esta clase de réptiles cuya coloración los va a hacer camuflarse realmente bien a fin de que sus víctimas no los vean, no en el momento en que estén siendo atacadas con su veneno.

5. Ni tóxicos ni venenosos: toxúngenos

Aparentemente, no todos y cada uno de los animales que generan toxinas son tóxicos o venenosos. Hay animales que generan toxinas y las poseen en su organismo, no las tienen la posibilidad de inyectar pero sí que tienen la posibilidad de realizar un empleo defensivo y voluntario de exactamente las mismas: los organismos toxúngenos (“toxungenous”).

En esta categoría hallaríamos a animales que generan tóxicos pero no los inyectan a través de mandíbulas, colmillos o aguijones, pero tampoco se aguardan a ser ingeridos o tocados para liberarlos.

Un caso de muestra de animal toxúngeno serían las mofetas (Mephitidae). Estos animales son populares por despedir una substancia química maloliente por sus glándulas anales en el momento en que se sienten conminados. Esta substancia es inofensiva en los humanos, pero muy amenazante para animales familiares como los perros y los gatos que, tras olerla, tienen la posibilidad de padecer vómitos, mareos, pérdida de visión por un tiempo y otros síntomas graves.

Referencias bibliográficas:

  • Flexner, S., & Noguchi, H. (1902). Snake venom in relation to haemolysis, bacteriolysis, and toxicity. The Journal of en fase de prueba medicine, 6(3), 277.
  • Jared, C., Luiz Mailho‐Fontana, P., & Maria Antoniazzi, M. (2021). Differences between poison and venom: An attempt at an integrative biological approach. Acta Zoologica.
  • Nelsen, D. R., Nisani, Z., Cooper, A. M., Fox, G. A., Gren, Y también. C., Corbit, A. G., & Hayes, W. K. (2014). Poisons, toxungens, and venoms: redefining and classifying toxic biological secretions and the organisms that employ them. Biological Reviews, 89(2), 450-465.
  • Paul, V., Pratibha, S., Prahlad, K. A., Earali, J., Francis, S., & Lewis, F. (2004). High-dose anti-snake venom versus low-dose anti-snake venom in the treatment of poisonous snake bites-a critical study. JOURNAL-ASSOCIATION OF PHYSICIANS OF INDIA, 52, 14-17.
  • Sánchez-Amador, S. A. (s. f.) Las 5 diferencias entre tóxico y venenoso. Azsalud. Extraído de https://azsalud.com/ciencia/diferencias-toxico-venenoso
  • Schmid, Rudolf; Hopkins, D. J.; Merriam-Webster (1998-05). «Merriam-Webster’s Geographical Dictionary». Taxon 47 (2): 535. ISSN 0040-0262

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí