Hoy, las alergias se piensan un cuadro prácticamente pandémico. La incidencia de estos acontecimientos de naturaleza autoinmune está en alza, ya que se calcula que, hoy, hay unos 20 miles de individuos con alergia, de las que por lo menos 10 millones tienen sintomatología que se reitera de manera de forma anual. El panorama no es bastante alentador, ya que la Organización Mundial de la Salud piensa que, para el año 2050, el 50% de la población padecerá alguna alergia.

Según la Facultad Clínica Navarra (CUN) la reacción alérgica radica en la percepción de nuestro cuerpo como nocivo de una substancia que no es así, famosa como “alérgeno”. En el momento en que este alérgeno (látex, ácaros, epitelios animales, picaduras de insectos, comidas y considerablemente más) entra en contacto con el hospedador, el sistema inmunitario tiene una reacción de manera equivocada, generando un sinnúmero de anticuerpos IgE.

Tras la fijación del anticuerpo al alérgeno, se genera una liberación de intermediarios (entre ellos la histamina), que causan la sintomatología propia de un cuadro alérgico. Para eludir que el cuadro vaya a mucho más una vez se puso en marcha el sistema inmunitario, hay una secuencia de medicamentos y tácticas. Ahora, te contamos todo cuanto tienes que saber sobre los modelos de antihistamínicos, introduciendo instantes de empleo.

¿Cuál es el papel de la histamina en las reacciones alérgicas?

Antes de diseccionar qué es un antihistamínico, es requisito examinar el papel de la histamina en las reacciones alérgicas. Una vez se ha producido la unión IgE-anticuerpo (alérgeno), tiene la liberación de esta amina imidazólica, fundamental para la expresión de las reacciones inmunitarias en el campo alérgico.

Este intermediario inflamatorio tiene como trabajo primordial ocasionar dilatación arteriolar (hipotensión), que paralelamente incrementa de manera notable la permeabilidad vascular. Asimismo impulsa la secreción de ácidos gástricos, juega un papel fundamental en los procesos inflamatorios, modula las contracciones intestinales a nivel muscular y tiene efectos sobre la continuidad cardiaca. Dicho de otra forma, es un complejo de naturaleza autoinmune, pero asimismo actúa en la motilidad intestinal y es un neurotransmisor del sistema inquieto central (SNC).

Merced a ella, los leucocitos implicados en la contestación inmunitaria alérgica tienen la posibilidad de llegar antes a la región de enfrentamiento y arrancar la reacción local o sistémica. Gracias a su actividad, la histamina pertence a los intercesores primordiales en la contestación alérgica, y es por este motivo que los antihistamínicos brotan con el enfoque de evitar su adhesión a construcciones claves.

Antihistamínicos

¿Qué son los antihistamínicos y qué tipos hay?

Así como señala el diccionario Oxford Languages, un antihistamínico es cualquier substancia que combate los efectos de la histamina en el organismo, a través del bloqueo de sus receptores claves.Los antihistamínicos se acostumbran a consumir de manera masiva en todo el mundo, ya que son medicamentos muy económicos, habitualmente no necesitan receta (genéricos) y son eficientes para mitigar la congestión nasal, el estornudo y el picor de piel, todos ellos síntomas socios a procesos alérgicos y autoinmunes.

Estos medicamentos actúan contra la histamina en 2 frentes muy marcados: eludiendo la inflamación local (wheal response) y la vasodilatación (flare response), a través de el bloqueo de los receptores de la histamina o reduciendo la actividad de sus receptores a nivel inquieto, vascular, muscular y endotelial. Ahora, te mostramos los modelos de antihistamínicos, con base en sus características farmacológicas.

1. Antihistamínicos H1

Así como señala su nombre, son medicamentos que inhiben la acción del receptor H1, el que se expresa en el músculo, liso, en las células endoteliales vasculares, en el corazón y en el sistema inquieto central (SNC). Podemos destacar que se distinguen 2 generaciones en este bloque medicamentoso.

Los antihistamínicos H1 de primera generación son lipofílicos y tienen la posibilidad de atravesar de manera fácil la barrera hematoencefálica (entre la sangre y el cerebro). Por este motivo, se estima que tienen efecto tranqulizante, y ciertas variaciones farmacológicas se utilizan aun para tratar inconvenientes de insomnio. Por otra parte, los antihistamínicos H1 de segunda generación son mucho más concretos y no atraviesan esta barrera, conque sus resultados consecutivos no pasan por la sedación y otros procesos anticolinérgicos.

2. Antihistamínicos H2

Los antihistamínicos H2 son medicamentos que bloquean la acción de la histamina al nivel de los receptores H2, esta vez en las células parietales del estómago, lo que reduce la acidez gástrica. Recordamos que la histamina es fundamental para la contestación inmunitaria frente a un alérgeno, pero por sí misma asimismo modula las funcionalidades estomacales básicas (entre otros elementos biológicos mucho más).

Los antihistamínicos H2, en contraste a los convocados, se usan para tratar úlceras pépticas, dispepsia, úlceras por agobio, reflujo gastroesofágico y otras condiciones. De cualquier manera, hoy se interpreta mucho más la utilización de los medicamentos inhibidores de las bombas de protones, singularmente el omeprazol, para emprender estas condiciones.

3. Antihistamínicos H3

Como lograras imaginar, los antihistamínicos H3 bloquean al receptor de la histamina H3, que se expresa más que nada en el sistema inquieto central y hasta determinado punto en el periférico. Si bien parezca afín a los conjuntos H1 y H2, solamente lejos de la verdad: los precedentes actúan a nivel de la periferia del organismo (si bien causan sedación si llegan al ambiente cerebral), al paso que los H3 trabajan de manera directa en el ambiente neuronal y encefálico.

Por este motivo, alén de las alergias, los antihistamínicos del conjunto 3 se están empezando a emplear en inconvenientes neurológicos, como la narcolepsia, el Alzheimer, el trastorno por déficit de atención y también hiperactividad (TDAH) y la esquizofrenia. De cualquier manera, en este punto la medicina sigue estudiando las características de estos medicamentos a nivel cerebral.

4. Antihistamínicos H4

Los antihistamínicos H4 inhiben la actividad del receptor H4, que semeja mediar la salida de neutrófilos de la medula ósea y forma una parte del epitelio oral. No hay considerablemente más información sobre ellos predisposición del público.

Resultados consecutivos y contraindicaciones

Si andas aquí por un cuadro alérgico, te resulta interesante comprender el efecto y sinergia de los medicamentos antihistamínicos H1 de primera y segunda generación, ya que el resto son empleados en otros frentes médicos, así como has podido revisar.

Por su lado, los antihistamínicos H1 de primera generación tienen un claro efecto tranqulizante, en tanto que atraviesan la barrera hematoencefálica y también interaccionan con las neuronas del cerebro. Por tal razón, está absolutamente desaconsejado consumir alcohol si se está bajo este régimen farmacológico: los efectos depresores de los dos compuestos juntos tienen la posibilidad de ser realmente peligrosos.

Del mismo modo, frente a un antihistamínico H1 de primera generación, se aconseja no coger el vehículo ni conducir maquinaria de construcción, o sea, no efectuar ninguna actividad que conlleve riesgos o que requiera una atención marcada. Si el tolerante está en alguno de estas ocasiones, es bastante superior asistir a los antihistamínicos H1 de segunda generación. Recordamos que estos no cruzan la barrera hematoencefálica y, por consiguiente, no causan síntomas tan marcados en el sistema inquieto central (SNC).

De cualquier manera, los de segunda generación asimismo tienen algunas quejas: entre sus resultados consecutivos, se reportan problemas, tos, cansancio, garganta irritada y mal abdominal. No son reportes muy recurrentes en la sociedad general, pero es requisito exponerlos.

Por otra parte, podemos destacar que los antihistamínicos H2 tienden a ser bien tolerados por la población general, pero recordamos que su empleo versa en achicar la acidificación del ambiente gástrico. Hoy, fármacos como el omeprazol se enseñaron mucho más efectivos (y con menos resultados perjudiciales) que estos medicamentos.

Resumen

Como has podido revisar, el planeta de los antihistamínicos va bastante alén de eludir las alergias. La histamina es un complejo que tiene un papel fundamental en la reacción inmunitaria frente a la presentación de un alérgeno, pero asimismo modula la motilidad intestinal, la secreción de ácidos gástricos y también, aun, algunos circuitos a nivel cerebral (siendo un neurotransmisor).

Por todos estos fundamentos, los antihistamínicos tienen un futuro agradable, especialmente si nos fijamos en la familia de los H3. Si se da con las pautas y ediciones correctas, estos podrían resultar la contestación al régimen de anomalías de la salud como el Alzheimer o trastornos como el TDAH. Solo el tiempo y la ciencia afirmarán.

Referencias bibliográficas:

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