La sexualidad es un término increíblemente extenso, pero aún de esta forma, hay una secuencia de generalidades que se aplican a la mayor parte.

No obstante, ciertas formas de proceder o pensamientos escapan a ese abultado. Es donde entran las parafilias, un fenómeno que vamos a abordar aquí. En las próximas líneas vas a encontrar un comprendio de los primordiales géneros de parafilias, con una clasificación de las primordiales formas que puede adoptar este género de hábitos.

¿De qué manera clasificar las parafilias?

Si bien la meta primordial de este artículo es hacer un compendio de los diversos tipos de parafilia, se hace preciso que nos detengamos un instante para lograr investigar con mayor hondura a qué tiene relación precisamente este término, que todos oímos en algún momento pero cuya definición puede no estar totalmente clara.

Por consiguiente, es requisito que definamos, primeramente, qué es una parafilia. Una parafilia es una manera de conducta sexual de ciertos individuos en el que la excitación no procede del acto en sí, sino más bien en ocupaciones u elementos que por sí solos no tendrían por qué razón ser incitante a un nivel sexual.

En este sentido, hay que tener en consideración que ciertas formas de proceder que en pasado se consideraban ciertos géneros de parafilia, en la actualidad son prácticas sexuales comunes en un enorme porcentaje de la población, como podría ser la masturbación o el sexo oral. No obstante, otras se mantuvieron como maneras de excitación sexual atípicas.

Aún de esta forma, no hay una lista clausurada de las clases de parafilia, ya que en buena medida es dependiente del método que se prosiga para catalogarlas. Del mismo modo, de cada tipo podrían deducirse distintas subtipos, y de ellos, muchas parafilias específicas, que tienen la posibilidad de adoptar formas muy particulares dependiendo de la persona, con lo que la lista, si se considera de una forma amplia, podría ser interminable.

En todo caso, el método que vamos a seguir en el presente artículo para hacer una lista de los distintos géneros de parafilia es el de los diagnósticos socios a la parafilia contemplados en el DSM-5, el manual de clasificación diagnóstica de la Asociación De america de Psiquiatría.

Los 8 géneros de parafilias según el DSM-5

El DSM-5, entre otros trastornos sicológicos, contempla ocho formas primordiales de excitación sexual atípicas o inapropiadas, o sea, de géneros de parafilia. En estas ocho, se podrían detallar 2 enormes conjuntos. En uno se incluirían aquellas en las que la anomalía se ubica en el objeto de la excitación, y en el otro, en la conducta que se requiere para poder la excitación.

Ahora vamos a describir todos las clases de parafilia que recopila el DSM-5, no sin antes rememorar que esta no es la única clasificación viable, sino más bien únicamente una de ellas, y que además de esto está sosten a los probables cambios de percepción y de diagnóstico que se logren efectuar con el pasar de los años.

1. Trastorno de voyeurismo

El primero de la lista de géneros de parafilia contemplados en el DSM-5 hace referencia al trastorno de voyeurismo, o lo que es exactamente lo mismo, a la excitación sexual procedente de la observación de otra gente mientras que se están desvistiendo o aun sosteniendo relaciones íntimas, sin que sepan que otros las están viendo.

Este manual diagnóstico detalla que, a fin de que se cumpla este cuadro, el sujeto halla excitación en el voyeurismo debe ser mayor de edad y debe llevar sintiendo dicho deseo desde cuando menos seis meses. Además de esto, otro método a cumplir es haber practicado el voyeurismo cuando menos en algún momento, o que el deseo esté provocándole un padecimiento que intervenga en alguna faceta de su historia.

2. Trastorno de exhibicionismo

Otro de las clases de parafilia que podemos encontrar en el DSM-5 es el trastorno de exhibicionismo. En contraposición con el previo, en un caso así la excitación no procede de ver a otra gente desvistes, sino más bien de que otros le vean las ubicaciones íntimas a uno mismo, sin el permiso, esto es, de forma súbita.

El DSM-5 efectúa además de esto una distinción entre géneros de exhibicionismo, en función de si la persona en cuestión se excita exponiendo sus genitales a personas adultas, a pequeños, o a toda clase de personas, sin importar un mínimo su edad o madurez sexual.

Del mismo modo, establece como criterios el haber sufrido este deseo en el transcurso de un mínimo de seis meses y haberlo practicado en algún momento o padecer malestar a raíz del deseo irrefrenable. Estos criterios se van a repetir en todos las clases de trastornos de parafilias, según dicho manual diagnóstico.

3. Trastorno de froteurismo

Otro de los modelos de parafilia que podemos encontrar en este catálogo es el trastorno de froteurismo. Esta palabra procede del francés y tiene relación a la acción de frotarse. Y sucede que es exactamente el frotarse contra otros (con la región genital propia) de forma imprevisible para ellos y sin su permiso. Este género de acciones acostumbran a celebrarse en espacios frecuentados, como ciertos géneros de transporte público.

Además de esto, este modo de parafilia puede cursar en combinación con otras, lo que significa que a quien le excita el froteurismo asimismo tienen la posibilidad de excitarle otros de los modelos de parafilia que nos encontramos describiendo aquí.

4. Trastorno de masoquismo sexual

Entre los géneros de parafilia mucho más populares y que se contemplan en el manual diagnóstico de la APA es el trastorno de masoquismo sexual. En un caso así, los individuos con este cuadro hallan la excitación sexual esencialmente en esos actos íntimos en los que son humillados, se les causa mal o carecen del control.

Estas personas tienen la posibilidad de disfrutar en ocasiones en las que son atados, golpeados o torturados para sostener relaciones íntimas. En los modelos de parafilia, este luce por ser el que se diagnostica a mucho más mujeres de todos ellos.

5. Trastorno de sadismo sexual

En contraposición al previo, está el trastorno de sadismo sexual, que sería aquel en los modelos de parafilia que encajaría como el contrario al masoquismo. En un caso así, la persona que tiene dicho diagnóstico, se excita siendo el que domina, veja e inclusive causa mal a la otra persona, mientras que sostienen relaciones íntimas.

Estos individuos gozan anudando a sus parejas sexuales y sosteniendo el control absoluto de la situación, haciéndoselo ver. Es el padecimiento del otro en todo el comportamiento sexual lo que incentiva la excitación de estas personas.

6. Trastorno de pederastia

Continuando con las clases de parafilia, llegamos al trastorno de pederastia, consistente en la excitación sexual con los pequeños. Para cuadrar en este diagnóstico, el DSM-5 establece como criterios el tener por lo menos 16 años de edad, que la víctima sexual tenga por lo menos 5 años menos que el atacante, y haber experimentado esa parafilia a lo largo de cuando menos 6 meses.

La gente que encajan en tal cuadro acostumbran a tener una prioridad clarísima en lo que se refiere al género de víctima que lúcida su excitación sexual. Además de esto, ciertos estudios señalan que exactamente las víctimas de abusos sexuales en la niñez podrían tener una mayor posibilidad de ejercer abusos hacia otra gente más adelante.

7. Trastorno de fetichismo

La situacion del trastorno de fetichismo representa entre los géneros de parafilia mucho más extensos, ya que técnicamente tiene relación a la excitación sexual gracias a un factor preciso que está presente a lo largo de los actos sexuales, pero puede ser de un campo muy diverso. Se puede referir a un género de indumentaria específica, tanto en él como en su pareja sexual.

Asimismo al empleo de determinados elementos o elementos en el instante de sostener relaciones. Aun puede referirse a la excitación al intimar con personas que tienen unas especificaciones físicas muy ciertas, logrando aun ser modificaciones anatómicos.

La extensión del término fetiche es tan extensa que resulta difícil entablar algunos límites en el momento de estimar qué es y qué no es uno de estos elementos y por consiguiente qué forma parte a esta categoría en los modelos de parafilia que nos encontramos mirando.

8. Otro trastorno parafílico concretado o no

El último de todos las clases de parafilia, de todos modos serían 2 categorías distintas en el DSM-5. La primera tiene relación a otro género de trastorno parafílico detallado, esto es, que se puede detallar y registrar de alguna forma, al paso que la otra alternativa hace alusión a algún trastorno parafílico que no esté verdaderamente concretado.

Por consiguiente, este manual diagnóstico deja abierta la categoría para las situaciones en los que el sicólogo se halle frente la situacion de un individuo que exhibe precisamente una conducta sexual que podría encuadrarse como entre los géneros de parafilia pero no de los que tiene una categoría específica en el DSM-5, sino más bien de otra diferente.

Referencias bibliográficas:

  • Asociación De america De Psiquiatría (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales: DSM-5.
  • De Dios Blanco, Y también. (2017). Trastorno parafílico: especificaciones clínicas de pacientes masculinos atendidos por Sexología Clínica. Gaceta del Hospital Siquiátrico de La Habana.
  • First, M.B. (2014). DSM-5 and paraphilic disorders. The journal of the American Academy of Psychiatry and the Law.
  • Morrison, J. (2015). DSM-5® Guía para el diagnóstico clínico. Manual Moderno.

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